Alfredo Camarero
Ganador de la Triple Corona Mundial: Capri-Nápoles, Atlantic City, Canal de la Mancha.
1951-52-53: Campeón Argentino de Aguas Abiertas
1954: 3º Puesto Campeonato Mundial de Aguas Abiertas (Capri-Nápoles, Italia)
1955: Campeón Mundial de Aguas Abiertas (Capri-Nápoles, Italia)
1956: Campeón Mundial de Aguas Abiertas (Retuvo el título)
1957: Primer puesto en Atlantic City, USA
1959: Primer puesto en el Cruce del Canal de la Mancha (Francia-Inglaterra)
Alfredo Ramón Camarero nació el 18 de abril de 1931, en la ciudad de Rosario, Santa Fe, Argentina.
Precursores para la época, sus padres, Luis Camarero y Eufemia Guzmán, lo hicieron socio de la Asociación Cristiana de Jóvenes para iniciarse en deportes.
Alfredo comenzó su contacto con el agua a los 5 años y a los ya 8 comenzó a participar en sus primeras competencias.
Al mudarse su familia a Buenos Aires, se hace socio del Club de Gimnasia y Esgrima, donde se toparía con un equipo de elite que lo iniciaría en su carrera deportiva.
Después de una buena carrera como nadador de pileta, y llegando a ser campeón argentino de tercera, segunda y primera categoría, Camarero sigue su camino e incursiona en las aguas abiertas.
En al año 1949 Camarero fue invitado por su amigo Miguel Maciel a acompañar a un nadador durante un Raid en el que los competidores nadarían el trayecto del río desde la ciudad de Rosario hasta Buenos Aires. Y sobre ese día en el río, en el que simplemente había ido de acompañante, años después diría “me vi nadando en aguas abiertas (…) supe que esa era mi vocación”.
Campeón Argentino (1951, 1952, 1953), candidato para el campeonato mundial
En los años 1951, 1952 y 1953 Camarero salió campeón argentino de aguas abiertas y fue invitado por sus logros a competir en el campeonato mundial en Italia en el año 1954.
Ilusionado, puso todo su empeño en su preparación.
Rumbo al campeonato mundial (1954)
Los recursos con los que contaba para viajar al campeonato mundial eran escasos. Entre fiestas, contribuciones y el apoyo de la institución de Boca Juniors pudo apenas juntar el dinero suficiente para realizar el viaje en barco.
En el barco, rumbo al Campeonato Mundial en Italia, no había posibilidades de contar con una piscina larga para sus entrenamientos habituales, pero sí había una pequeña piscina circular en popa.
Así que durante 20 días hasta su llegada a Europa, frente a la mirada de los marineros y el resto de la tripulación, tomó una soga y se ató al borde del natatorio del barco para hacer sus largos entrenamientos nadando en el lugar.
Llegó muy sobre la fecha de la competencia, y su esfuerzo no le alcanzó para superar a los temidos “cocodrilos del Nilo”, los conocidos nadadores de Egipto que se llevarían el primer y segundo puesto de la competencia. Pero sus 11 horas y 6 minutos de nado le sirvieron para obtener el tercer lugar en el campeonato del mundo.

Miguel Maciel, Alfredo Camarero y Syder Guiscardo recorriendo en bote las aguas de Capri, planificando la táctica de carrera.
Este excelente papel en su primer campeonato mundial lo alentó para comenzar a prepararse para su próximo desafío, el campeonato mundial de 1955.
Por su excelente participación, Camarero fue nuevamente invitado por la Federación Internacional pero aún no sabía cómo conseguiría los medios para llegar al punto de largada.
Campeón Mundial (Capri-Nápoles 1955)
Esta vez, gracias al apoyo que recibió, llegó con tiempo suficiente para prepararse. En Capri se encontraría con sus rivales, “los cocodrilos del Nilo”.
Con Maciel, decidieron jugarse a todo o nada, tomando por una nueva ruta, que no era ninguna de las cuatro rutas teóricas que se habían planeado en la carrera.
El estado de preparación de Camarero, tanto físico como mental, lo llevó a liderar la prueba y llevarse la victoria con un tiempo record de 8 h 45’ 40”.
Había logrado un hito en la historia de la natación. Había conseguido el primer eslabón de la triple corona de esos tiempos: Capri-Nápoles, Cruce del Canal de la Mancha y Atlantic city.
Había logrado su primer sueño.
Retuvo el título: Campeón Mundial (Capri-Nápoles 1956)
Esta vez había que retener el título de campeón mundial. Alfredo viajó a Capri con dos meses de antelación acompañado por Miguel Maciel.
El día de la carrera había amanecido tormentoso, con fuertes vientos y mucho oleaje, lo que complicó el avance de los competidores y puso en peligro las embarcaciones guías.
La lucha fue cuerpo a cuerpo con los “cocodrilos del Nilo”. Pero Camarero parecía potenciarse con el mar revuelto.
Fue la cabeza del campeonato, reteniendo el título mundial de aguas abiertas, y llegando a la meta en un esfuerzo sobrehumano entrando la noche, a las 11 horas y 53 minutos de carrera.
Por su victoria fue paseado en un coche descubierto y miles de personas festejaron el triunfo hasta la madrugada.
Se convirtió así en un mito viviente para los habitantes de Capri, que lo victoreaban como si hubiera ganado un italiano.
Vence a Tom Parks, Camarero es ganador indiscutido en Atlantic City, USA (1957)
En Atlantic city las condiciones eran malas: fuertes vientos y gran oleaje. El gran favorito era Tom Parks, un americano que había ganado Atlantic City los años anteriores y que era considerado por los norteamericanos como “el mejor del mundo”. Camarero no había corrido nunca esta carrera. Ni Parks había ido nunca a la carrera de Capri-Nápoles. Al iniciarse la carrera, Camarero tomó la delantera junto con Parks, con quien peleó brazada a brazada por la punta.
Finalmente faltando pocos kilómetros y aumentando la tracción de sus brazadas, se distanció rápidamente del favorito local, logrando llegar en primer lugar con 8 minutos de ventaja.
Esta victoria confirmó el peso de Alfredo Camarero y lo puso muy adelante del resto.
Dueño de la Triple Corona
La tenacidad de un grande. Ganador en el Cruce del Canal de la Mancha (1959)

Levantando en alto el trofeo entregado por la "Channel Swimming Association" (1959) en Inglaterra.
En toda su historia deportiva, Alfredo Camarero siempre fue por más. Primero fue el Campeonato Mundial de Capri-Nápoles, después fue Atlantic City y ahora era el Canal de la Mancha.
En el año 1958 lo había intentado sin suerte, teniendo que abandonar debido a los fuertes calambres por las bajas temperaturas del agua. Pero sin darse por vencido, en el 59 volvería por la revancha.
El cruce de Francia a Inglaterra se presentaba en condiciones realmente adversas: el agua a 15º C, fuerte oleaje, vientos que daban vuelta algunos botes y corrientes transversales a una velocidad de 7 millas por hora. Además, tenía como rival a Herman Willemse (Holanda), quien luego ganaría cuatro títulos mundiales.
Este nuevo desafío no iba a ser fácil. Pero Camarero se sentía preparado. Todavía recuerda: “Hice un esfuerzo mental. Nunca dejé entrar el pensamiento negativo”.
La carrera fue muy dura, era un desafío con la naturaleza. Sin embargo, el espíritu de lucha de Camarero pudo más. Alentado durante todo el trayecto por su compañero Maciel, luchó desde la largada hasta la llegada y se proclamó vencedor.
Y en ese día de Agosto, en las costas inglesas, levantaría su copa con orgullo. Era el único dueño de la Triple Corona (Campeón en Capri-Nápoles, Atlantic City y Canal de la Mancha).
El Legado de Camarero
Alfredo se casó con Raquel Pignoux en el año 1961, tuvo dos hijas, Renata y Paula y actualmente tiene cinco nietos.

Mario Rubín, leyenda del triatlón Argentino, Alfredo Camarero y Mark Allen, 6 veces campeón de Ironman, junto con nadadores masters en la pileta del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires al finalizar un entrenamiento.
Alfredo Camarero se retiró paulatinamente de la alta competencia, pero nunca de la vida deportiva.
Siempre continuó buscando nuevos desafíos. En el año 1974, a los 43 años de edad cruzó el Estrecho de Gibraltar en 5 h 35’.
Continuó compitiendo en los Campeonatos Masters de pileta y acompañando en calidad de entrenador a sus discípulos. En el año 2002 por ejemplo, obtuvo el título de Campeón Argentino de Masters en 100, 200, 400 y 800 metros libres.
En Italia Alfredo fue recibido con títulos como “Torna Camarero, revive il mito”, luego de casi 50 años de sus hazañas.
En un país como Italia, que tiene campeones europeos, mundiales y olímpicos, Alfredo Camarero sigue siendo ídolo y ejemplo.
Su experiencia y sus enseñanzas siguen tocando la vida de muchos deportistas que se inician en el mundo de la natación y las aguas abiertas.
Su nombre está entre los mayores deportistas de la natación mundial, ocupando un destacado lugar en el “International Swimming Hall of Fame” en Fourt Lauderdalem, Florida, USA.
En el año 2004, se ha colocado una plaqueta con su nombre junto con la campeona mundial de origen italiano Anna Mazzola en la isla de Capri, Italia.
A poco tiempo de que se cumpla el 50º aniversario del Cruce del Canal de la Mancha en que Camarero ganó esta competencia, su legado queda grabado en la natación argentina, por su obra y su trayectoria y en todos nosotros.